What a nice concert hall…!
Con esta frase entraba el violinista
Pinchas Zukerman por primera vez en la Sociedad Filarmónica el 1
de abril de 1970.
Referente de la interpretación de la música clásica
europea de los últimos cien años, la Sociedad Filarmónica
de Bilbao se fundó en 1896.
Desde entonces, se siente especialmente orgullosa de la belleza
y acústica de su sala de conciertos, de la categoría de sus
intérpretes y del atractivo de la selección de sus programaciones
que a lo largo de sus ciento catorce años de historia, la han convertido
en un escenario paradigmático de las temporadas de concierto europeas.
Pero sobre todo, si de algo se siente orgullosa es de la fidelidad
y entusiasmo de sus socios, sin los cuales nada de esto hubiera sido posible.
Por su sala han pasado cientos de artistas y agrupaciones, algunos de los cuales han unido para siempre sus nombres a la historia de la Sociedad.
Tal es el caso de: Arthur Rubinstein que decidió incluir
en sus Memorias, la fotografía dedicada a la Soc. Filarmónica
de Bilbao, fechada en diciembre de 1916.
Del
pianista Krystian Zimerman que,
además de
ser Socio de Honor y habernos visitado en doce ocasiones, se
ha encargado de elegir alguno de los pianos Steinway de la
Sociedad; Krystian Zimerman se encuentra en nuestra sala como
en casa. Considera que como él
es también
algo singular. Aquí se ha establecido varios días trabajando
sus recitales y ha preparado y comenzado varias giras españolas.
También el pianista Murray Perahia conserva una especial relación con la Filarmónica. El 23 de mayo de 1981, coincidiendo con su presentación en la Sociedad, se quedó gratamente sorprendido al ver una fotografía en el camerino de artistas del que fue su maestro, el pianista polaco-americano Miecio Horszowski. La imagen correspondía a un retrato de cuando era niño y tocó en la Filarmónica en 1905, cuando sólo contaba trece años.
En 1987 fue Claudio Abbado
el sorprendido al reconocer
una fotografía de su padre, el también director y violinista Michelangelo
Abbado, que había hecho dos conciertos en la Sociedad cuarenta
años atrás.
Asimismo, el director de orquesta Simon Rattle que realizó en nuestra sociedad el primer concierto profesional de su carrera, el 30 de octubre de 1974 dirigiendo al Nash Ensemble, sigue recordándonos con especial cariño.
Jesús Arámbarri que con la Orquesta de Bilbao participó en innumerables ocasiones en nuestros conciertos, y con la que montó y dirigió desde 1939 a 1953 más de sesenta obras de compositores españoles, siendo la mayoría estrenos absolutos.
Joaquín Achucarro, que debutó a los catorce años en la sala de conciertos y que desde el 20 de mayo de 1946 no ha dejado de entusiasmar a nuestro público en las muchas actuaciones que ha ofrecido.
Félix Ayo, nuestro violinista más internacional, que ha actuado en múltiples ocasiones tanto en recital como en música de cámara con el Cuarteto Beethoven y como concertino de I Musici.
Alicia de Larrocha que eligió en 1959 la sala de la Sociedad para grabar para grabar para una importante casa discográfica. Un álbum doble que recibió el Premio Internacional del Disco en París.
La petite bande, dirigida por Sigiswald Kuijken, que grabó el 18 de diciembre de 1998 el Oratorio de Navidad (Historia der Geburt Jesu Christi)de H. Schütz con el barítono Stephan Genz, la soprano Elisabeth Schöll y el bajo Harry van der Kampf.
Maurice Ravel que dirigió en nuestra Sociedad un concierto con obras suyas en 1928.
Federico Mompou y Xavier Montsalvatge, ambos socios de honor, eligieron la Filarmónica para interpretar algunas de sus obras e incluso protagonizaron aquí estrenos mundiales como el de 13 + 1 de Montsalvatge. También Jesús Guridi y Andrés Isasi realizaron estrenos absolutos.
Con motivo del centenario de la Sociedad, los compositores vascos Luis de Pablo y Antón Larrauri unieron sus nombres a la historia de la Filarmónica al recibir sendos encargos para celebrar la efemérides. El primero compuso el cuarteto “Flessuoso” y el segundo “Divergencia armónica”.
Además, han sido varios los artistas plásticos que han colaborado
con la Sociedad y cuyas obras decoran el edificio de la Filarmónica:
los pintores Ignacio Zuloaga, Manuel Losada, Anselmo Guinea y Andrés
Nagel.
Pero ¿cómo empezó todo?
A principios del XIX existía en Bilbao una sociedad llamada “El
Salón” para conciertos y fiestas musicales.
A mediados de ese mismo siglo, algunos jóvenes alquilaron el local
contiguo a la tienda de la Pastelería S, situada en la Plaza
nueva bilbaína, con el objetivo de tener un lugar donde poder reunirse.
Así nacieron “los de la Pastelería Suiza ” que,
pasado algún tiempo, proyectaron crear una sociedad artístico
musical en este mismo Salón de los Suizos, proyecto que cristalizó en
1852 con el nacimiento de la segunda sociedad filarmónica. El primer
concierto se celebró el 22 de febrero de ese año.
Durante los últimos años del siglo XIX, se reunían
en “el cuartito” un centro de reunión especialmente
distinguido por la calidad intelectual de sus contertulios.
En este salón
se reunían al anochecer y por las tardes durante los meses de invierno
y los días de fiesta. Los primeros que llegaban tocaban sonatas,
tríos o cuartetos o hacían lecturas a cuatro manos. Este
era el famosísimo cuartito sietecallero auténtica semilla
que en poco tiempo habría de fructificar en la creación de
la actual Sociedad Filarmónica. El Cuartito adquirió vida
propia con tal fuerza que sobrevivió al mismo tronco del que procedía
y fue convirtiéndose en la rebotica donde se comentaban los conciertos
y se hacían los honores a destacados artistas. El Cuartito conoció diferentes
domicilios. De su casa natal en la calle del Arenal tuvo que
emigrar a la calle Correo, donde vivió sus años de mayor
esplendor, y de allí a la de Bidebarrieta.
Pero, aun siendo importante la actividad musical que tenía lugar en los salones, no era suficiente para satisfacer por completo a los melómanos bilbaínos. Por este motivo, poco a poco fue tomando cuerpo la idea de constituir formalmente una sociedad que organizara con regularidad la celebración de conciertos de alto nivel artístico durante los meses de invierno. Se trataba de constituir una sociedad similar a las que ya existían en varias capitales europeas. Tres nombres destacan entre las personas que hicieron posible en 1896 la realización de este proyecto: Lope de Alaña, Juan Carlos de Gortazar y Javier Arisqueta. Además de la fundación de la Sociedad Filarmónica, a ellos también se les debe la creación de la Academia Vizcaína de Música, del Conservatorio Vizcaíno de Música y de la Orquesta Sinfónica. Igualmente, crearon la Revista musical de Bilbao que contó con colaboradores de la talla de Pedrell, Roda, Mitjana, Turina y Dagnino, repartidos por Madrid, París, Roma, Bruselas, Berlín, Bayreuth y Munich.
Los primeros conciertos de la recién fundada Sociedad se celebraron
el salón de actos del instituto vizcaíno. El primero tuvo
lugar el 20 de mayo de 1896.
El deseo de disponer de una sala de conciertos nació desde los primeros
días en que quedó constituida la sociedad y en 1902 se compró el
solar de la calle Marqués del Puerto que actualmente sigue ocupando
la Sociedad Filarmónica, con el fin de construir allí la
ansiada sala de conciertos.
El proyecto del edificio y la dirección de obras fueron encargados al arquitecto Fidel de Iturría que generosamente regaló los honorarios de su trabajo. El 26 y 27 de enero de 1904 se inauguró la sala con dos conciertos protagonizados por la Schola Cantorum de París.
Desde aquellos días y hasta hoy son innumerables los artistas y agrupaciones que han actuado en ella. Para consultar un listado completo de los artistas que han actuado en la Sociedad y de los conciertos que han tenido lugar hasta 1996, se puede acudir al libro de documentación que la Sociedad Filarmónica de Bilbao editó con motivo de su centenario. A partir de esa fecha, la información aparece publicada en las memorias anuales de la Sociedad.
Aun a riesgo de dejarnos grandes artistas en el tintero, no podemos resistirnos a citar algunos de nuestros invitados más ilustres como han sido:
Los pianistas: Harold
Bauer, Arthur de Greef, Miecio Horszowsky, Emil von Sauer,
Francis Planté,
Wanda Landowska, Jose Viana da Motta, Alfred Cortot, Edouard
Risler, Vladimir Horowitz, Harold Bauer, Rudolph Ganz, Wilhelm
Backhaus, Clara Haskil, Leon Fleisher, Gary Graffman, Leonard
Penario, Arturo Benedetti Michelangeli, Wilhem Kempf, Arthur
Schnabel, Nikita Magaloff, Vladimir Ashkenazy, Arturo Rubinstein,
Claudio Arrau, Radu Lupu, Sviatoslav Richter, Nelson Freire,
Aldo Ciccolini, Joaquín
Malats, José Iturbi, José Cubiles,
Artur Schnabel, Robert Casadesus, Walter Gieseking, Alexander
Brailowsky, Josef Hofmann, Shura Cherkassky, Blanche Selva,
Jorge Bolet, Vlado Perlemuter, Rosalyn Tureck, Martha Argerich,
Nelson Freire, Andre Watts, Alfred Brendel, Maria Joao Pires,
Rafael Orozco, Katia y Marielle Labèque, Ivo Pogorelich,
Bruno Leonardo Gelber, Murray Perahia, Maria Joao Pires, Michel
Beroff, Kristyan Zimerman, Christian Zacharias, Lang-Lang,Stephen
Hough, Evgeni Kissin, Jean Yves Thibaudet, Leif Ove Andsnes,
Helene Grimaud, Angela Hewitt, Gregory Sokolov, Arcadi Volodos,
Yundi Li ...
Los violinistas: Mathieu Crickboom, Eugene Ysaÿe, Geroges Enescu, Fritz Kreisler,Jacques Thibaud, Paul Kochanski, Joseph Szigeti, Jascha Heifetz, Mischa Elman, Henryk Szering, Bronislaw Huberman, Zino Francescatti, Juan Manen, Manuel Quiroga, Erika Moroni, Alfredo Campoli, Nathan Milstein, Arthur Grumiaux, Isaac Stern, Isaac Perlman, Pinchas Zukermann, Dimitry Sitkovetsky, Victoria Mullova, Midori, Sarah Chang, Gil Shaham, Maxim Vengerov, Frank Peter Zimerman, Joshua Bell, Gidon Kremer,Thomas Zehetmair,Julian Rachlin, Isabelle Faust, Isabelle van Keulen…
Los chelistas: Gaspar Cassadó, Pierre Fournier, Gregor Piatigorsky, Pablo Casals, Miroslav Rostropovich, André Navarra, Maurice Marechal, Maurice Gendron, Enrico Mainardi, Daniil Shafran, Janos Starker, Yo-Yo Ma, Mischa Maisky, Truls Mork, Steven Isserlis…
La viola: Nobuko Imai; los flautistas: Jean Pierre Rampal, James Gallway, Emanuel Pahud; el clarinetista: Gervase de Péller; el oboísta: Heinz Holliger; los guitarristas: John Williams, Andrés Segovia, Julian Bream, Narciso Yepes; el arpista: Nicanor Zabaleta…
Los cantantes: Marian Anderson, Maria Barrientos, Madeleine Grey, Nan Merriman, Oralia Domínguez, Consuelo Rubio, Victoria de los Angeles, Ninon Vallin, Elisabeth Schwarzkopf, Elisabeth Schumann, Pilar Lorengar, Lucía Popp, Monserrat Caballé, Ruggero Raimondi, Gérard Souzay, Teresa Berganza, Jessye Norman, Margaret Price, Christa Ludwig, Brigitte Fassbaender, Cecilia Bartolli, Andreas Scholl, Jose van Dam, Samuel Ramey, Elly Ameling, Felicity Lott, Angelika Kirchschlager, Juiane Banse, Barbara Bonney, Anne Sophie von Otter, Waltrud Meier, Matthias Goerne, Bernarda Fink, Katleen Battle, Magdalena Kozena, Christoph Pregardien, Ian Bostridge…
Los directores: Edouard Colonne, Clemens Krauss, Hans von Benda, Gabriel Pierné, Hans Knapperstsbusch, Arthur Nikish, Richard Strauss, Karl Böhm, Ataulfo Argenta, Leonard Slatkin, Enrique Fernández Arbós, Gustav Leonhardt, Frans Brüggen, Sigiswald Kuijken, Claudio Abbado, Esa-Pekka Salonen, Simon Rattle, Daniel Harding, Jiri Belohlavek, Sir Roger Norrington, Esa Peka Saraste, Mariss Jansons…
Los cuartetos: Italiano, Húngaro, Arbós, Rosé, Pro Arte, Fine Arts, Kolisch, Lener, Parrenin, Amadeus, Melos, Julliard, Rebner, Alban Berg, Guarneri, Mosaïques, Emerson, Tokio, Takacs; Los tríos: Pasquier, Italiano, Trío con piano de Viena, Beaux Arts, Yuval…
Las orquestas: Colonne; Filarmónica de Berlín, Filarmónica de Viena, Orquesta Nacional de España, Orquesta Sinfónica de Madrid (Orquesta Arbós), Orquesta Sinfónica de Bilbao, English Chamber Orchestra, Chamber Orchestra of Europe, Orquesta de Cámara de Israel, Orpheus de Nueva York, Bach Collegium Japan…
Los compositores: Alfredo Casella, Luigi Dallapicola,
Gerges Enescu, Paul Hindemith, Gabriel Pierné, Maurice Ravel, Henri
Sauget, Eugene Ysaye, Richard Strauss, Josef Suk, Jesús Arámbarri,
Enrique Fernández Arbós, Padre Donostia, Jesús Guridi,
Enrique Granados, Manuel de Falla, Ernesto Halffter, Xavier Montsalvatge,
Joaquín Nin, Joaquín Rodrigo, Pablo Sorozábal, Ricardo
Viñes, Eduardo Toldrá, Joaquín Turina, Andrés
Isasi, Kristof Penderecki…
La Sociedad Filarmónica a lo largo de su historia ha recibido diversas condecoraciones como son:
- Medalla de honor de la Academia de Bellas de San Fernando en 1971
- Medalla de oro de la villa concedida por el Excmo. Ayuntamiento de Bilbao en 1971
- Medalla de plata al mérito de las Bellas Artes concedida en 1982 por el Ministerio de Cultura
- Premio Andrés de Mañaricua de la Diputación Foral de Bizkaia en 1996